viernes, 14 de abril de 2017

El ladrón de vírgenes. David de Juan Marcos


EL LADRÓN DE VÍRGENES
DAVID DE JUAN MARCOS
HARPERCOLLINS IBÉRICA
198 PÁGINAS
 
 
SINOPSIS
 
"Cómo iba a saber que aquel hombre traía la muerte consigo. Debí darme cuenta por su olor a cebolla rancia. Debí darme cuenta cuando la leche cuajaba a su paso en los cubos de metal. Cuando las palomas morían desplumadas por la tiña, o porque allá por donde pasaba doblaba los racimos y dejaba una pestilencia a plomo de preludios de tormenta de verano".
 
Después de quince años de misteriosa ausencia, Andrés Pajuelo regresa a su casa para proyectar el robo de una serie de valiosas obras de arte religioso. Para ello necesitará la ayuda de sus dos hijos, del melindroso prometido de su hija y de un enigmático gigante experto en teología y en arte sacro. Cuando todo parece estar listo para ejecutar el último y más lucrativo de los robos, es acusado de varios asesinatos.
 
El ladrón de vírgenes es una reflexión sobre las mentiras que encierra toda religión y sobre la importancia de la religiosidad en la condición humana. Un análisis sobre los límites de la traición, la lealtad y la fuerza de las promesas. Un certero homenaje a la tradición oral de contar historias.
 
David de Juan tiene la habilidad de fascinar a los lectores con su prosa. La temática de la novela es lo de menos, leer una historia bien contada y con una gran riqueza gramatical es algo maravilloso. Este don es poco habitual en autores tan jóvenes y la verdad que es un regalo magnífico para los lectores.
El año pasado tuve la suerte de participar en la lectura conjunta de "La mejor de las vidas" y fue una sorpresa muy agradable encontrar una prosa intimista y poética. Con El ladrón de vírgenes encontramos nuevamente una prosa hermosa, aunque menos poética y más reflexiva, con un ambiente rural que contrasta con las ciudades protagonistas de la anterior novela.
 
La novela comienza con una introducción de infarto en la que conocemos la desaparición de dos gemelas y la ejecución de Andrés Pajuelo por la muerte del padre Honorio. Después da inicio la primera de las tres partes que componen la novela, narradas por Cirilo, el hijo pequeño de Andrés. Cirilo quiero dar voz a lo sucedido y hablar de las actividades de su padre, ese gran traficante de esculturas religiosas.
 
"A veces, pensé, merece la pena irse del lugar donde uno nace solo por el placer de regresar".
 
Quince años después de la marcha de Andrés Pajuelo regresa a su aldea con una idea muy clara, robar la talla de la virgen negra de la ermita de su pueblo. Llega acompañado de Julio Ramón Ortega, un gigantón amante del arte, que le sirve de escudo y maestro para reconocer y restaurar las obras sacras. Una vez en el pueblo, Andrés, va en busca de sus dos hijos, Matías y Cirilo que le ayudarán en sus aventuras. También les acompañará Jacinto, el Mulas, el prometido de su hija Valeria, un chico lelo que no gusta nada a Andrés. Así lo mantendrá alejado de ella y ocupado con sus órdenes de saquear iglesias. Su misión es viajar alrededor de su pueblo para robar cuadros, retales y vírgenes para traficar con ellas. Por eso con dos furgonetas, los cinco, recorrerán aldeas y ermitas rurales medio abandonadas para hacerse con sus tesoros.
 
Hace tiempo un moro le relató a Andrés Pajuelo la importancia de localizar tres vírgenes negras. Un tesoro musulmán que quieren poseer y del que solamente tienen una de las tres piezas. La otra es custodiada por el Padre Honorio en la ermita del pueblo y la tercera es la que deben localizar para reunir todas las piezas de ese avaricioso caudal.
 
Con la vuelta de su padre, Cirilo descubrirá mentiras y secretos que jamás imaginaba. Su padre no marchó para ir a la guerra sino que estaba preso. Todo ello lo irá conociendo en pequeñas dosis gracias al gigantón, Julio Ramón, apasionado lector y gran narrador de leyendas.
 
El ladrón de vírgenes es una historia con más ritmo que La mejor de las vidas, es una mezcla de novela negra con toques religiosos y morales. A la vez que es una novela de personajes y tradiciones. David de Juan invita a pensar en las falsedades y mentiras de las religiones, en su poder manipulador y en la avaricia y odio que procesan entre distintas secciones humanitarias. La familia de Andrés Pajuelo es un auténtico misterio, cada personaje esconde secretos y preguntas sin responder al igual que cualquier religión.
 
El expolio de obras de arte parece que cobra fuerza, hace unas semanas en otra novela estudiamos el robo de esas obras por los nazis. Y ahora nos centramos en las obras religiosas, un tema muy apropiado para estas fiestas de Semana Santa. Es muy cierto que en algunos territorios hay muchas ermitas e iglesias rurales perdidas por el mundo, algunas cerradas por la falta de visitantes y fieles, y hasta hace poco muchas no tenían un inventario de sus pertenencias, lo que facilitaba su robo. No hace mucho en mi pueblo desapareció una estatua religiosa, fue un caso bastante peculiar del que no se sabe muy bien que pasó. Se informó del robo y unos meses después la figura regresó a la iglesia restaurada. Además, se sabe que hay tallas y otros enseres de valor que han desaparecido con el paso del tiempo. Siempre hay quien aprovecha para coleccionar joyas o para vender y sacar una cantidad extra con las pertenencias de otros.
 
El ladrón de vírgenes es una novela para disfrutar de su prosa. Paseamos por aldeas y  nos perdemos por cuevas y pasajes escondidos mientras escuchamos sus leyendas.
 
 



miércoles, 5 de abril de 2017

Sylvia. Celso Castro


SYLVIA
CELSO CASTRO
EDITORIAL DESTINO
128 PÁGINAS

SINOPSIS

Con su prosa ya característica, la nueva novela de Celso Castro es como un ovillo que vamos deshaciendo sin fin; una preciosa y triste historia sobre la esclavitud que supone el amor total, sobre todo cuando no es recíproco. Un joven poeta se enamora locamente de Sylvia, una bella mujer mayor que él con la que mantiene una tortuosa relación. Circundantes a la historia, encontramos los grandes temas del autor: la relación entre madre e hijo, la enfermedad y la búsqueda incansable de felicidad en el amor.
Esta es la gran, y temible, historia de una pasión arrolladora y no correspondida. 

Hoy toca hablar de la última novela de Celso Castro, Sylvia. Hace unos años cuando vi en las novedades su novela "Entre culebras y extraños" me llamó la atención, pero más al referirse al autor como una de las promesas literarias con voz potente y única. No sé lo que leí para imaginarme que el autor era latinoamericano, y al ver la ficha editorial de Sylvia salí de mi error, Celso es gallego. Mucho mejor, es necesaria la llegada de voces autóctonas.
 
Los poemas suelen ser obras breves, normalmente en verso, que en pocas palabras consiguen transmitir y despertar al lector. Sylvia, es como un poema desgarrador, escrito en prosa en forma de relato breve, para transmitirnos el valor de un amor de verdad. Una obra mágica, en la que la brevedad no importa, a cada página la historia crece y crece hasta convertirla en una historia de amor en mayúsculas. Un amor de los que duelen y deja vacíos y tocados a los lectores.
 
No es extraño comparar el relato de Sylvia con la poesía. El protagonista es un joven atormentado que escribe poemas y se enamora de Sylvia, la subdirectora de la revista Minotauro. Una mujer mayor que él, escritora de poemas eróticos, alegre y con una sonrisa siempre dibujada que ilumina su rostro. No fue un amor a primera vista, para él fue un auténtico flechazo y la única razón para vivir. Un amor desesperante y culpable de todos sus males y desgracias.
 
"si nunca has suplicado de rodillas que no te abandonen, si no te has arrastrado a los pies de la persona que amas y no la has seguido babeando hasta el ascensor y por favor, por favor, y que harás lo que quiera, pero por favor... si no te has desgarrado en la soledad de tu casa, ni has besado su fotografía con una ternura que desconocías, ni has apretado su camiseta contra tu cara y la has olido y la has empapado con tus lágrimas, entonces es mejor que me dejes en paz y te vayas por ahí, porque no entenderás ni una palabra de lo que quiero contarte, ni una sola palabra."
 
El protagonista, del que desconocemos su nombre, es un joven de veinte años que vive con su madre. Su padre se suicidó en una celda y él arrastra el pasado tormentoso a pesar que su madre lo protege como a un cachorrito. Es un viejo conocido de la policía por sus ataques violentos y los excesos con el alcohol. Su vida se hace añicos y al igual que la vitrina del comedor que destrozó a puñetazos, nunca conseguirá unir otra vez los cristales y reorganizar su entereza. La madre cree que todo es culpa de la trágica muerte de su marido, y no entiende que su hijo sumido en un pozo sin salida, acusa de su desgracia a Sylvia, la mujer que le ha robado el corazón.
 
Sylvia es la pasión y la diosa del amor que el protagonista se encarga de darnos a conocer. Como si lo tuviéramos delante nos habla de tú a tú, de forma directa y a veces levantando la voz, evitando que se escape el mínimo suspiro de amor. Una historia de amor no correspondido como él esperaba, un amor que aumenta el tono y desemboca en una furia violenta. Y es que el protagonista es un joven incontrolable que absorbe nuestra atención. Es como el mar, imprevisible, bonito cuando está en calma y muy violento cuando hay temporal.
 
El protagonista tiene doble personalidad, unas veces está arriba con la furia de un animal y otras no para de llorar como si de un bebé se tratase. No importa, siempre tendrá la sobreprotección de su madre. El chaval es un joven enfermo que capta toda nuestra atención y nos acerca a Sylvia, esa mujer que conocemos a través de sus ojos y sus palabras. Una imagen que no se nos olvidará, porque la sentimos muy cerca. Celso juega con el lector y su protagonista, el texto en primera persona parece ir directo a absorber nuestra atención, a la vez que nos deja llenos de heridas de guerra, al despellejarnos con un texto íntimo y sangrante. Aunque también podría ser el monólogo de un enfermo delante de la consulta de su especialista, en la que relata su historia sin seguir un orden, saltando del presenta al pasado y viceversa.
 
Llama la atención la particular escritura del autor con la ausencia de mayúsculas. Al inicio las echamos en falta, por la costumbre, pero enseguida la prosa es tan absorbente que lo importante es conocer a Sylvia.
 
Sylvia es la historia en minúsculas, de un joven sin nombre y sin futuro, frente al amor en mayúsculas. Una narración no apta para lectores sensibles.

lunes, 3 de abril de 2017

Ganadores de un ejemplar de "Jardines para decorar"

Con unos días de retraso, por culpa de una semana complicada, es el momento de conocer a los dos ganadores de un ejemplar de "Jardines para decorar".

 
LISTADO PARTICIPANTES
 
 
1- Chelo
2- Isabel
3- Ana Mª García
4- Ful Navalón
5- Sara Cira
6- Marina García
7- Angeles Arca
8- Lo infinito
9- Eyra
10- Noly
11- Elena
12- Fesaro
13- Isaura BP

GANADORES
 
FUL NAVALÓN
 
MARINA GARCÍA
 
¡Muchas felicidades a los dos! Enviad un email con vuestros datos postales y número de teléfono, antes del jueves 6 de abril, a librosyexcursiones@hotmail.com
 
 


sábado, 25 de marzo de 2017

El cartero siempre llama dos veces. James M. Cain


EL CARTERO SIEMPRE LLAMA DOS VECES
JAMES M. CAIN
TRADUCCIÓN: FEDERICO LÓPEZ CRUZ
RBA EDITORES
144 PÁGINAS
 
 
SINOPSIS
 
La fama de las versiones cinematográficas de esta extraordinaria novela no logra superar el impacto que causa la obra que Cain publicó en 1934. Un trotamundos sin empleo narra la atracción que siente por la esposa de un emigrante de origen griego. Pero no será fácil librarse del viejo marido. Y habrá que contar con el inescrutable destino: ese cartero que siempre llama dos veces.
 
Este libro llevaba unos años en casa esperando el momento oportuno para viajar a California y hospedarme en el hotel de carretera de Cain. La estancia no tiene desperdicio, El cartero siempre llama dos veces es uno de los clásicos del género negro. Con esta novela, la primera, cosechó un gran éxito e incluso fue censurada por la sexualidad y el alto contenido violento. Hoy en día la carga sexual que aparece en la historia sería insignificante.
 
El cartero siempre llama dos veces es conocida, más que por la novela, por sus versiones cinematográficas. Dos veces se llevó a la gran pantalla, una en el 1946 y la segunda en 1981 con Jack Nicholson en su papel de Frank.
 
Frank Chambers, de veinticuatro años, es un vividor que deambula por el mundo y llega a California. Para a comer en la fonda Los Robles Gemelos, local regentado por el griego Nick Papadakis y su mujer Cova. Enseguida Frank queda prendado de la bella mujer y ella que no se siente a gusto con su marido, mucho mayor que ella, le sigue la corriente al necesitar una alternativa. Frank es contratado por Nick y a escondidas se verá con Cova, con la que planeará la manera de deshacerse del marido. Lo más factible es asesinarlo para quedarse con el negocio.
 
El cartero siempre llama dos veces es una relación de amor y odio entre Cova y Frank. La atracción y el deseo sexual mantienen en pie su aventura. Una pareja de lo más llamativa, ella queriendo renovar el restaurante y él, un vago, que solo sueña con viajar y cobrar por la venta. Trabajar no existe en su vida.
 
Frank es el narrador de la historia, quien relata los días junto a la femme fatale y su disparatado plan contra Papadakis. La situación tiene momentos surrealistas con los que, en lugar de sufrir por la cruel situación, me entraba la risa. También encontramos que la resolución de la investigación es como un juego de cartas, un cara o cruz entre el más avispado defensor. Una crítica al sistema judicial, ridiculizando su fragilidad como un castillo de naipes.
 
La historia transcurre con muchos sobresaltos contados de forma sencilla, evitando grandes descripciones. Frank va directo al grano y sus instintos primitivos marcan el camino de sus ideales, junto a la codicia y la mentira.
 
Una novela corta, con mucho diálogo, que se lee de una sentada esperando la llamada del cartero. Un clásico negro que merece la pena descubrir.
 
Reseña perteneciente a la Yincana Criminal, uno de los personajes es una "femme fatale".



viernes, 24 de marzo de 2017

Reto 5 líneas. Marzo 2017

Estefanía lleva meses insistiendo que participe en el Reto 5 líneas organizado por Adella Brac. A veces estoy algo sorda y echar pelotas fuera se me da de lujo, jaja, hasta que publicó el relato de este mes y no tuve escapatoria. Gracias, preciosa!


El reto consiste en escribir, cada mes, un relato de cinco líneas que incluya las tres palabras propuestas.
Las palabras del mes de marzo son: estudio, edición y planeada.
Y aquí va mi relatillo ;)

Miro la hoja en blanco pensando en las palabras adecuadas para participar en la nueva edición del reto cinco líneas. Lo que encontré en un cajón puede ser útil, hablaré de la neurogénesis.  Voy a por el libro y observo las gotas en la ventana del estudio. Saco el móvil para fotografiar la lluvia y de pronto recuerdo que no necesito la entrada planeada. Hoy es el cumpleaños de la rubia y hay que celebrarlo. ¡Muchas felicidades, guapa!

jueves, 23 de marzo de 2017

La chica que dejaste atrás. Jojo Moyes


LA CHICA QUE DEJASTE ATRÁS
JOJO MOYES
TRADUCCIÓN: ANA MOMPLET
EDITORIAL SUMA DE LETRAS
524 PÁGINAS

SINOPSIS

En 1916 el artista francés Édouard Lefèvre ha de dejar a su mujer, Sophie, para luchar en el frente. Cuando su ciudad cae en manos de los alemanes, ella se ve forzada a acoger a los oficiales que cada noche llegan al hotel que regenta. Y desde el momento en que el nuevo comandante posa su mirada en el retrato que Édouard pintó a su esposa nace en él una oscura obsesión que obligará a Sophie a arriesgarlo todo y tomar una terrible decisión.

 Casi un siglo más tarde, el retrato de Sophie llega a manos de Liv Halston como regalo de boda de su marido poco antes de su repentina muerte. Su belleza le recuerda su corta historia de amor. Pero cuando un encuentro casual revela el verdadero valor de la obra, comienza la batalla por su turbulenta historia, una historia que está a punto de resurgir, arrastrando con ella la vida de Liv.


"La chica que dejaste atrás" es la tercera novela que leo de Jojo Moyes, y puedo confirmar que esta autora siempre consigue crear unas historias muy reales y sentidas donde el amor es el mayor protagonista. Este libro sigue la estela de "Yo antes de ti", una impresionante novela entrañable y con mucha fuerza, aunque tiene algunos altibajos que comentaré más adelante. Y por supuesto es una novela de superación, algo que viene siendo habitual en los registros de la autora, le gusta emocionar y reflexionar, sensaciones que también encontramos en "Uno más uno".

La novela se divide en dos partes: una durante la Primera Guerra Mundial y la segunda un siglo después. La primera parte tiene una fuerza brutal y es que como cualquier historia de guerra remueve, pero no sorprende a los lectores al ser un tema muy tratado. Al ir leyendo tenía la sensación de estar delante de una mezcla de varias novelas, entre ellas El ruiseñor (Kristin Hannah) y La sociedad literaria y el pastel de piel de patata (Mary Ann Shaffer y Annie Barrows).

En el pequeño pueblo de St. Péronne las hermanas Hélène y Sophie regentan Le Coq Rouge, un hotel familiar, tras el fallecimiento de sus padres. La Primera Guerra Mundial no pasa de largo y marca a las gentes de ese pueblo francés. En el 1914 los hombres son enviados al frente y con el paso del tiempo las mujeres son las dueñas de los negocios. Hasta que con la llegada de las tropas alemanas escasea la comida y les arrebatan todas las pertenencias. El Kommandant decide que el hotel será el lugar donde servirán comida a sus soldados y que las hermanas tienen que encargarse de prepararla, obedeciendo sus órdenes y sin faltar al respeto. Por el bien de su familia las hermanas no pueden negarse y es que su prioridad es recuperar a sus maridos. Lo que no esperan es ser menospreciadas por los vecinos y estar en el punto de mira por atender al enemigo.

En el bar del hotel un retrato de Sophie llama la atención por la pincelada y el colorido. La chica que dejaste atrás, el cuadro que dibujó su marido Édouard, es su tesoro más valioso, el aliento para no desfallecer en la larga espera, y la fe que guía el camino a su reencuentro. Un siglo después, en Londres, el retrato adorna una pared de la Casa de vidrio.

Liv es una chica joven que vive en la Casa de vidrio, un edificio singular diseñado por su marido. Tras la muerte inesperada de David, Liv vive un auténtico calvario para mantener la casa museo y la soledad la desespera. Cuatro años después de enviudar conoce a un joven y la ilusión oscurece inmediatamente. Paul pertenece al TARP y su misión es localizar obras de arte desaparecidas y supervisar la devolución a los propietarios originales.

La chica que dejaste atrás es la historia de un cuadro y de dos mujeres valientes que lucharon por amor. El incalculable valor que damos a los objetos, pertenecientes a seres queridos, a veces es el único amarre en un puerto a la deriva.

Las dos partes de la novela son muy emotivas y las protagonistas son unas mujeres muy bien logradas. Enseguida sentimos su piel y el escozor de sus miedos en las entrañas. Las mujeres luchadoras son un ejemplo a seguir.

En el caso de esta novela, la parte actual es la que más me gustó. Conocer a Sophie es una gozada, pero las miserias de la guerra las conocemos bastante. En cambio, el tema del expolio de obras de arte por parte de los nazis lo encontré muy interesante.

La chica que dejaste atrás es una novela muy bonita que invita a valorar la vida y a reflexionar sobre los distintos puntos de vista de una propiedad.



martes, 21 de marzo de 2017

Veinte poemas de amor y una canción desesperada. Pablo Neruda


VEINTE POEMAS DE AMOR Y UNA CANCIÓN DESESPERADA
PABLO NERUDA
NAVONA EDITORIAL
110 PÁGINAS
 
 
Hoy, 21 de marzo, se celebra el Día Mundial de la Poesía. Sin ser asidua lectora de este género hoy es el mejor día para hablar y recordar a un gran poeta, Pablo Neruda. El poeta chileno, Premio Nobel de Literatura en 1971, es uno de los autores más leídos y recitados en el mundo.
 
Pablo Neruda era un genio y así lo demuestra este libro, Veinte poemas de amor y una canción desesperada, que se publicó por primera vez cuando el autor contaba con diecinueve años. Su segunda obra publicada y una de las más conocidas y admiradas. A unos años del centenario los poemas siguen latentes y lo que es catalogada como una obra juvenil es un deleite para todas las edades. Es increíble la fuerza y la pasión que encontramos en estos versos. ¿Quién no conoce "Puedo escribir los versos más tristes esta noche" o "Me gustas cuando callas porque estás como ausente".
 
Me gustas cuando callas porque estás como ausente,
y me oyes desde lejos, y mi voz no te toca.
Parece que los ojos se te hubieran volado
y parece que un beso te cerrara la boca.
 
La Editorial Navona recupera el poemario y lo incluye en su colección Ineludible, famosa por su clásica encuadernación en tela. En este caso una llamativa edición amarilla con letras verdes nos ilumina para abrir las puertas al amor. Todo un acierto, estos poemas merecen ser leídos y releídos. Y de ello nos habla, en el prólogo, William Ospina quién advierte que el mejor lector es el tiempo y que estos bellos poemas perduran siglo tras siglo.
 
Los poemas no tienen título, solamente la canción desesperada. Por ello, Navona introduce cada poema con una página en color verde y con el primer verso en letra grande de color blanco.
 
Neruda es el amante, ese ser con ganas de beberse el mundo por amor. Ese viajero incansable en busca de sus amadas, las bellas mujeres a las que desea física y sexualmente. Una pasión que esparce su lava como un volcán en erupción intentando derretir la frialdad de la ignorancia. Pablo Neruda es un caballero que cabalga guerra tras guerra en busca del amor, siguiendo los ríos de lágrimas que puedan calmar su sed. Una colección de cicatrices recuerdan la nostalgia del amor verdadero.
 
El maestro no necesita un día, cada día es poesía para él. Y más en primavera...
 

 Quiero hacer contigo
lo que la primavera hace con los cerezos.